El astillero | Metros Ligeros de Madrid - ML1

El astillero | Metros Ligeros de Madrid - ML1

Para facilitar la búsqueda puedes indicar si se trata de una calle, restaurante, colegio, centro sanitario, etc.

Home > Relato > El astillero

LECTURAS

Pasa un buen viaje disfrutando de los relatos que te proponemos. Además, si quieres puedes enviarnos tu relato y lo pubicarremos para que otros viajeros disfruten contigo.

El astillero

Juan Carlos Onetti
(1909-1994)

5 min

Descarga este relato para poder seguir leyendo sin conexión

—Digan primero si les interesa o no. Así como está, tan inservible como estuvieron diciendo. Pidieron una perforadora y ahí la tienen. No es una virgen, pero tampoco muerde. En el inventario, con depreciación y todo, se llama cinco mil seiscientos. Digan sí o no, que tenemos mucho que hacer. Digan cuánto. Aunque sea para divertirnos.

Alguno de los hombres hablaba y el otro asentía. Desnudos los largos dientes, como si fueran su cara o por lo menos la única parte de ella que expresaba algo y podía entenderse, Gálvez esperaba la cifra que revoloteaba siempre al final de una frase tartamuda y caía con pesadez, con tono definitivo. Hacía entonces la concesión de dejar oír su risa, daba su último precio aumentado en el veinte por ciento de lo que estaba resuelto a cobrar, y esperaba indiferente que los monólogos de los compradores elevaran entre quejas y pálidos insultos la oferta inicial hasta el límite pensado. En esta etapa los visitantes hablaban sin mirarse ni mirar nada más que la cosa, como si el regateo se hiciera entre ellos.

Cuando llegaban por fin al precio, Gálvez se incorporaba con un talonario de recibos y una lapicera y se acercaba bostezando a los brillos sucios de la cosa bajo la luz del agujero en el techo.

—Nunca discuto. Plata en mano. El acarreo por cuenta del (…)

¡Comparte!

Esta página le interesa a tus amigos

Arriba